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María Jenny Cabrera
"RETRATO DE LA PINTORA MARHELY"
mujer, rosa, piel,
mujer, oruga, crisálida,
nacimiento, despertar.
Mujer, respiro, espacio,
mujer, libertad, paso!
transformación lúdica.
Mujer, mano pictórica,
mariposa vibrante,
triunfante y vencida.
María Helena:
reina, esclava, y señora.
Eva: primitiva, eterna,
manzana apetitiva,
incitadora, insinuante,
fragilidad inmersa.
Mujer pensante,
genial y creativa:
Mujer, familia,
hija, hermana,
compañera, esposa,
Madre y amiga.
Mujer transparencia,
activa, audaz, ligera.
Mujer mentora y gestora,
en alumbramientos
y proyectos de vida,
en cultura y fantasía.
Mujer, justicia y rebeldía,
manifestación divina,
rostro y faz de ángel,
materia sensitiva.
"Valentina Zafra"
Tomado del libro: "Cruzando Fronteras"
es María Elena Libreros.
Ella, pintora, muralista, restauradora,
con sueños que van de frente,
con verbos cuya fuerza fonética golpea despojándose de verdades.
Él, un lienzo, una lámina, un papel,
habitando un melancólico cuarto que sueña abrir por siempre o una Galería a Cielo Abierto como el Parque Lineal de Palmira.
Ellos, sus obras en carboncillo,
se dejan leer desde la gestualidad de sus mujeres y mariposas que sobrepasan la existencia.
Sus zonas, de luz y sombras, modelan formas que sorprenden por su respetuosa definición.
La pesadez del zapato que, en un primer plano,
se inhabilita para mentir, es un ejemplo de su honesta comunicación"
José López Ebratt
María Elena Libreros
Desde sus inicios despliega sus habilidades en diferentes técnicas, pasando por óleos, acrílicos, plumillas, pero su manifiesta preferencia es la fusión del pastel y el carboncillo, donde entre sus suaves gamas de colores combinados con sombras, brillos, diafanidad y opacidad nacen sus obras, pasando desde el sentimiento de rebeldía y lucha ante la injusticia social, propias de su juventud y la época, hasta llegar a su identidad pictórica en la composición con desnudos femeninos.
En general sus obras reflejan el sentir de la cotidianidad, el análisis del comportamiento complejo y polémico del común vivir, siempre estimulando al espectador en la reflexión y sumergiéndolo en el encuentro de su “yo” interior.